Manos y barro: texturas de gres rústico
El gres rústico tiene una personalidad arrolladora. Es denso, moteado con óxido de hierro silvestre y arenoso al tacto. Modelar este material con las manos desnudas es una de las experiencias más terapéuticas que existen.
En este encuentro de modelado wabi-sabi, nos enfocamos en la técnica ancestral del pellizco. Partiendo de una simple bola de arcilla gres, los alumnos fueron ahuecando y dando forma a sus tazas y cuencos. Les pedimos que no alisaran las imperfecciones de las paredes, sino que celebraran las texturas rugosas y las marcas de sus dedos.
Las piezas resultantes pasaron por su primer secado lento en nuestras estanterías. Ahora esperan la primera cocción de bizcocho a 980°C antes de ser esmaltadas con tonos translúcidos que resalten las partículas de hierro. Estamos impacientes por ver el resultado final tras la cocción de alta temperatura a 1250°C.
"No hay dos piezas iguales porque no hay dos manos iguales. En la huella digital sobre el barro reside la verdadera alma wabi-sabi."